
Más de
160.000 personas en riesgo de exclusión social, como
inmigrantes o personas con discapacidad, participan en los programas de integración y empleo que la Cruz Roja Española organiza para promover la inclusión laboral y evitar que se produzca la desafiliación en este entorno. En este último año, y como consecuencia de la destrucción de empleo en los trabajos no cualificados que muchos inmigrantes ocupaban en España, las cifras de usuarios de estos programas laborales han aumentado en
70.000. Desde Cruz Roja, ven necesario la búsqueda continua de políticas de empleo para evitar la desmotivación de estas personas.
A través de estos talleres, Cruz Roja, se reta a reforzar la
cualificación especializada de las personas inmigrantes para poder conseguir un puesto de trabajo. Pero además, intenta fomentar la
diversidad cultural en aquellas empresas con las que establece convenios de colaboración para la integración de las personas a las que forma en ellos.
Antonio Bruel, coordinador general de Cruz Roja Española, aseguraba en la última de las jornadas del ciclo de desayunos que organiza la
Fundación Alares® y EAE Business School, que para la
inserción laboral es fundamental la información, la motivación y la creación de itinarios personales de acceso al empleo.
Hasta el momento, esta iniciativa está logrando grandes resultados, pero aún sigue siendo necesaria la sensibilización social para lograr una mayor
inclusión.
Antonio Bruel, fue uno de los ponentes de la conferencia "La Inmigración y las Oportunidades para la Competitividad Económica", enmarcada dentro del ciclo de desayunos que la Fundación
Alares®
y EAE Business School ponían en marcha en el pasado mes de noviembre. En ella también participaron Agustín Torres, Director General de Inmigración del Ministerio de Trabajo e Inmigración y Joaquín Arango, Catedrático de la Universidad Complutense y especialista en migraciones.