Persona cuidadora sosteniendo las manos de una persona mayor como gesto de acompañamiento y apoyo

Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo: qué se celebra y por qué importa

Gaspar Fita

Cuidar forma parte de la vida cotidiana. Acompañar a una persona mayor, atender a un familiar durante una enfermedad, criar, escuchar, organizar una casa o estar disponible cuando alguien necesita ayuda son tareas esenciales que sostienen a las familias y a la sociedad, aunque muchas veces pasen desapercibidas.

Cada 29 de octubre, el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo pone el foco precisamente en esa realidad: en las personas que cuidan, en quienes necesitan apoyo y en la necesidad de construir sistemas capaces de repartir mejor las responsabilidades. La jornada invita a reconocer tanto los cuidados remunerados como los no remunerados y a valorar su impacto en el bienestar colectivo.

Hablar de cuidados también significa pensar cómo hacer más llevadera esta etapa cuando las necesidades aumentan. Ninguna familia debería tener que resolver sola, de manera improvisada y permanente, todo lo que implica acompañar a otra persona.

¿Qué es el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo?

El Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo es una jornada inicialmente promovida por las Naciones Unidas para reconocer la importancia de los cuidados en la vida social, económica y familiar y para impulsar sistemas de apoyo más sólidos, inclusivos y sostenibles.

La Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el 29 de octubre como fecha internacional mediante la resolución 77/317, aprobada en 2023. La iniciativa parte de una idea central: cuidar no es una cuestión privada que deba quedar invisibilizada dentro de los hogares, sino una actividad esencial para el funcionamiento de las sociedades.

El planteamiento de Naciones Unidas incluye tanto el trabajo de cuidados remunerado como el no remunerado. También llama a reconocer, reducir y redistribuir las cargas de cuidado y a mejorar las condiciones de quienes trabajan profesionalmente en este ámbito.

Cuando el cuidado necesita más apoyo

Reconocer el valor de cuidar también implica reconocer cuándo una familia necesita ayuda para sostenerlo. Contar con apoyo profesional puede aportar continuidad sin desplazar el vínculo ni la responsabilidad familiar.

Encontrar apoyo para el cuidado →

¿Por qué se celebra el 29 de octubre?

El 29 de octubre es la fecha elegida por Naciones Unidas para celebrar anualmente esta jornada y generar conversación pública sobre el valor de los cuidados y el apoyo.

Más que conmemorar un hecho histórico concreto ocurrido ese día, la fecha funciona como un punto de encuentro internacional para visibilizar una realidad permanente: todas las personas necesitamos cuidados en distintos momentos de la vida y, al mismo tiempo, muchas terminamos asumiendo responsabilidades de cuidado hacia otras.

Por eso el interés de la jornada no termina cuando pasa el 29 de octubre. La efeméride sirve para abrir una conversación que continúa durante todo el año sobre conciliación, dependencia, envejecimiento, trabajo de cuidados, corresponsabilidad y acceso a apoyos de calidad.

¿Qué entendemos por cuidados y apoyo?

Los cuidados abarcan mucho más que la atención en situaciones de dependencia. Incluyen actividades directas y relacionales —acompañar, alimentar, asear, escuchar, supervisar o ayudar en desplazamientos— y también tareas indirectas que hacen posible el bienestar cotidiano, como organizar comidas, mantener el hogar o coordinar citas y gestiones.

Las necesidades cambian según la edad, el estado de salud, la autonomía y la situación familiar. Una persona puede requerir apoyo durante unas semanas después de una intervención, necesitar compañía de forma estable o atravesar una etapa en la que conviene reorganizar por completo las rutinas familiares.

Cuando el cuidado se presta dentro de la familia, es sabido  que puede ser muy útil revisar opciones para conciliar trabajo y cuidados y repartir responsabilidades antes de que toda la carga termine concentrándose en una sola persona.

Personas cuidadoras: un trabajo esencial que muchas veces no se ve

Cuidar exige tiempo, atención, organización y una presencia emocional que no siempre se percibe desde fuera. Quien acompaña a una persona mayor o dependiente puede estar coordinando medicación, citas, alimentación, higiene, desplazamientos y tareas domésticas al mismo tiempo que mantiene sus propias responsabilidades laborales y familiares.

Cuidados remunerados y no remunerados

Los cuidados remunerados son aquellos prestados como actividad profesional. Los no remunerados, en cambio, se realizan sin compensación económica y recaen con frecuencia en familiares o personas cercanas.

Ambos son indispensables. La diferencia está en que el cuidado no remunerado puede quedar especialmente invisibilizado porque se integra en la rutina familiar y muchas veces se da por supuesto. Reconocerlo ayuda a entender por qué repartir las tareas y disponer de recursos de apoyo no es un lujo, sino una cuestión de sostenibilidad cotidiana.

El papel de los cuidadores familiares

Los cuidadores familiares suelen convertirse en la referencia principal cuando una persona pierde autonomía o atraviesa una enfermedad. Esa cercanía aporta confianza y conocimiento de las necesidades individuales, pero también puede generar una disponibilidad difícil de mantener durante meses o años.

En esos casos, repartir el cuidado por horas puede permitir que la familia conserve un papel activo sin asumir cada tarea y cada franja del día. El apoyo profesional no sustituye necesariamente el vínculo familiar: puede ayudar a sostenerlo.

Cuando cuidar empieza a generar sobrecarga

La sobrecarga aparece cuando las exigencias del cuidado superan durante demasiado tiempo los recursos físicos, emocionales o de organización de quien cuida. Puede manifestarse como cansancio persistente, dificultad para conciliar, aislamiento, sensación de no llegar a todo o ausencia de tiempo propio.

Detectarla no significa que se esté cuidando mal. Al contrario, reconocer límites permite reorganizar tareas antes de que el agotamiento perjudique tanto a quien cuida como a la persona que necesita apoyo.

En cuidados prolongados, planificar descansos, compartir responsabilidades y (fundamentalmente) cuidar con seguridad en casa suele ser tan importante como resolver las necesidades inmediatas.

Profesional de Vivofácil acompañando a una persona mayor en casa junto a un familiar

Cuidar también significa compartir la responsabilidad

Un sistema de cuidados sostenible no depende de una única persona disponible las 24 horas. Combina familia, entorno cercano, servicios públicos, comunidad y apoyo profesional según las circunstancias de cada hogar.

Compartir la responsabilidad puede empezar con decisiones sencillas: asignar tareas concretas, establecer horarios, revisar quién puede acompañar a citas, reservar tiempo de descanso y anticipar qué ocurrirá si la persona cuidadora principal no está disponible.

También implica aceptar que determinadas necesidades requieren conocimientos, continuidad o una presencia que la familia no siempre puede proporcionar por sí sola. En esas situaciones, recurrir a distintas formas de apoyo permite organizar el cuidado con más estabilidad.

Organiza el cuidado de forma sostenible

Si la familia necesita repartir tareas y asegurar apoyo cotidiano en casa, una solución integral puede ayudar a coordinar mejor las necesidades de la persona cuidada.

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El Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo en 2026

En 2026, la jornada vuelve a celebrarse el jueves 29 de octubre. Naciones Unidas está poniendo el foco en la construcción de sistemas sostenibles de cuidados y apoyo a través del trabajo decente, con especial atención a las condiciones laborales, la protección social, la seguridad, la formación y la voz de quienes trabajan profesionalmente en el sector.

La campaña internacional de 2026 continúa además bajo el concepto “Voces de los Cuidados”. A través de #VoicesOfCare se busca amplificar las experiencias de las personas que realizan cuidados remunerados y no remunerados, pero también de quienes reciben cuidados y apoyo.

Esta perspectiva resulta especialmente relevante porque evita hablar de los cuidados como una realidad abstracta. Detrás de cada necesidad existen personas concretas: quien acompaña, quien recibe ayuda, quien intenta conciliar y quien trabaja profesionalmente para sostener esa atención.

¿Cómo se conmemora en España y Madrid?

En España, organismos públicos como el IMSERSO incluyen el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo dentro de su calendario de jornadas internacionales y recuerdan su relación con el reconocimiento y la redistribución de los cuidados.

En Madrid, la red municipal de Espacios de Igualdad se suma en 2026 a la conmemoración del 29 de octubre con actividades relacionadas con la corresponsabilidad, los cuidados y su impacto social.

No es necesario vivir la jornada como un acto institucional para participar en ella. También puede ser una oportunidad para revisar cómo se distribuyen los cuidados dentro de cada familia, reconocer el trabajo de quien sostiene buena parte de esa responsabilidad o preguntar qué apoyo necesita.

¿Cómo apoyar mejor a una persona que cuida?

Apoyar a una persona cuidadora no consiste únicamente en decirle que debe descansar. Lo útil es convertir esa intención en ayuda concreta y previsible.

  • Pregunta qué tarea concreta puedes asumir en lugar de ofrecer ayuda de forma genérica.
  • Reparte citas, compras, gestiones y acompañamientos entre varias personas cuando sea posible.
  • Reserva momentos de descanso que no dependan de que «sobre tiempo».
  • Mantén información importante organizada para que otra persona pueda hacerse cargo si es necesario.
  • Revisa periódicamente si las necesidades de cuidado han aumentado.
  • Considera apoyo profesional cuando la familia ya no puede cubrir con estabilidad todas las franjas o tareas.

En determinados momentos, acompañar una hospitalización puede exigir reorganizar horarios y responsabilidades de manera distinta a la atención habitual en casa. Anticipar esos cambios evita que toda la carga aparezca de golpe.

¿Cuándo puede ser necesario recurrir a apoyo profesional?

El apoyo profesional puede resultar útil cuando la persona necesita una presencia regular, cuando existen tareas que requieren experiencia, cuando la familia no puede cubrir todos los horarios o cuando el cuidado empieza a interferir de forma constante con el descanso, el trabajo o la salud de quien cuida.

También puede utilizarse de manera puntual. Una convalecencia, una hospitalización, unas semanas especialmente exigentes o la ausencia temporal de la persona cuidadora principal pueden justificar una ayuda limitada en el tiempo.

Lo importante es que el servicio responda a una necesidad real y se integre en la organización familiar. Contar con profesionales no obliga a delegar todo el cuidado: permite decidir qué tareas conviene compartir para que el acompañamiento sea sostenible.

Profesional de Vivofácil acompañando a una persona mayor durante una hospitalización
Un apoyo que se adapta a cada etapa

Si las necesidades de cuidado aumentan o la familia no puede cubrir todos los momentos del día y la noche, puedes valorar una ayuda profesional ajustada a la situación concreta.

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Preguntas frecuentes sobre el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo

¿Cuándo se celebra el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo?

Se celebra cada 29 de octubre. La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó esta fecha en 2023 para aumentar la visibilidad y el reconocimiento de los cuidados y el apoyo.

¿Quién creó el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo?

La jornada fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la resolución 77/317, aprobada en julio de 2023.

¿Qué son los cuidados no remunerados?

Son tareas de cuidado realizadas sin una compensación económica, habitualmente por familiares o personas cercanas. Incluyen tanto atención directa como actividades necesarias para sostener el bienestar cotidiano.

¿Qué diferencia hay entre un cuidador familiar y un profesional?

El cuidador familiar presta apoyo desde una relación personal y normalmente sin que esa actividad constituya su empleo. Un cuidador profesional realiza tareas de atención dentro de un servicio organizado y conforme a las condiciones de la prestación contratada.

¿Por qué los cuidados están relacionados con la igualdad?

Porque las responsabilidades de cuidado no se distribuyen siempre de forma equilibrada y pueden condicionar el tiempo disponible, la participación laboral y la autonomía de quienes las asumen. Repartirlas mejor favorece una mayor corresponsabilidad.

¿Cómo puede apoyarse a una persona cuidadora?

Con ayuda concreta: compartiendo tareas, garantizando descansos, anticipando necesidades, organizando información y recurriendo a apoyos externos cuando la carga supera lo que una sola persona puede sostener.

¿Qué se conmemora en 2026?

En 2026, la jornada mantiene el foco internacional en hacer visibles las voces de quienes cuidan y reciben cuidados y en avanzar hacia sistemas de apoyo más sostenibles, inclusivos y vinculados al trabajo decente.

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