Algunas de las ventajas de los cuidadores del entorno familiar son:
- El entorno familiar y, en concreto, su cuidador o cuidadora, conocen totalmente a la persona dependiente
- Hay una conexión mucho cercana entre cuidador y cuidado donde este último tiene más probabilidad de sentirse en confianza
- Con el tiempo, el cuidador informal puede adquirir los conocimientos profesionales para el cuidado de ancianos y personas dependientes, siempre que tenga intención de estudiar y ganas de profundizar en el área de los cuidados
Por otra parte, tiene desventajas como:
- No tener conocimientos profesionales imprescindibles para ofrecer los cuidados necesarios a la persona en situación de dependencia
- En caso de que no obtenga la formación adecuada, este cuidador puede generar más problemas que soluciones, sobre todo en casos donde el dependiente tenga una enfermedad específica como parkinson, alguna dolencia cardiaca o secuelas producidas por un ictus que necesiten un nivel de cuidados y atención superior. Como en todo, hay grados de dependencia y dependiendo del mismo, se necesita un tipo u otra de ayuda
- Al no estar formado para este tipo de cuidados, la persona cuidadora puede sufrir estrés, ansiedad o depresión. También llamado síndrome del cuidador quemado
- Otro de los inconvenientes es que, al no tener la experiencia suficiente, la frustración puede generar un colapso y crear una mala relación entre el cuidador no profesional y la persona dependiente
- La vida del cuidador no profesional muchas veces se ve totalmente limitada por el familiar dependiente
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- El trabajo no profesional de cuidador, realizado por muchos familiares que necesitan un apoyo a domicilio, muchas veces no son remunerados. Este es un detalle muy a tener en cuenta ya que es una de las principales diferencias con el trabajo de cuidadores profesionales
- Aunque se puede solicitar una prestación económica vinculada al cuidado de las personas dependientes a las instituciones competentes, la cantidad que se recibe no cubre todas las necesidades de aquellos cuidadores no profesionales que realizan estas tareas. La prestación económica varía según la comunidad autónoma en la que se solicite, así como el grado de dependencia que tenga la persona a cuidar. Por ejemplo, una persona dependiente en grado III genera mucho más trabajo ya que necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona.


